La nueva sede este partido político surge de la necesidad de crear un espacio propio para las actividades del partido: zonas de trabajo, despachos sectoriales, sala de prensa y área de actos públicos.
La propuesta parte de un doble eje conceptual. Por un lado, las vanguardias artísticas del siglo XX —especialmente autores como Lissitzky o Kandinsky— y su intención de construir un lenguaje visual accesible, basado en formas y colores puros, que hablara directamente al pueblo. Esta influencia formal se traduce en composiciones geométricas y cromáticas que estructuran el espacio. Por otro, la figura de Castelao aporta una segunda capa simbólica, arraigada en la memoria y los materiales gallegos. Se integran elementos como maderas locales, textiles tradicionales, cerámicas y piedra, creando una convivencia entre modernidad gráfica y arraigo cultural.
El resultado es un espacio político que no solo representa la identidad visual del partido, sino también una síntesis entre lo universal y lo propio, entre la claridad comunicativa y la textura del territorio.